Aprendamos algunas cosas que no deben hacerse en Facebook

Si quieres evitar convertirte en una de las personas molesta que termina en la lista de bloqueados de todos, te recomendamos que siga nuestros consejos (y tal vez queras compartir este artículo en tu página de Facebook, haciendo tu parte para poner fin a la locura).

1.- Algunas cosas, más que obvias, me parecen de puro sentido común: no te dediques a enviar regalitos, invitaciones a aplicaciones, causas, etc. de manera indiscriminada. Eso son cosas del 2007, de cuando Facebook lanzó su plataforma de aplicaciones y todo el mundo se lanzó al “paroxismo aplicacional”. Eso ya pasó, ahora se debe ser selectivo y cuidadoso: no se trata de que no las uses, sino de que envíes a cada persona las que le pueden interesar o resultar divertida. Si ya has hecho envíos masivos, ten en cuenta que muchos usuarios empiezan a bloquear a los usuarios especialmente pesados con eso, y tiene toda la lógica del mundo que así sea. Fuera de Facebook se llama spam, y es una mala práctica. Dentro de Facebook es exactamente lo mismo.

2.- No uses el muro de otro para hacer publicidad de tu empresa, de tu blog o de ninguna otra cosa. Si no generas atención de manera lícita, no intentes usar la que genera otro de manera ilícita. De nuevo, se llama spam, y en este caso de la peor clase: que la persona borre eso de su muro no implica nada con respecto a lo que piensa de dicha causa o de ti mismo, simplemente indica que tiene dos dedos de frente, y que si hace “gestión por excepción”, acabaría teniendo problemas. Si lo haces una vez, lo normal será que te borren. Si lo haces dos, lo normal será que te bloqueen, y lo tendrás perfectamente merecido.

3.- Mención aparte, por supuesto, merecen los que se dedican a usar Facebook para insultar, y encima después se enfadan cuando ven que les han bloqueado… el día que repartieron sentido común, obviamente estaban malitos y no fueron a clase 🙂

4.- Etiquetar a un montón de gente en una foto en la que no salen “para que la vean” es exactamente lo mismo: spam. Además de hacerles ir a ver la foto para ver si salen, les haces comerse después toda la conversación posterior que surge en torno a la foto, que además suele aportar más bien poco. No seas pesado.

5.- Cuida tu perfil: no instales dos mil aplicaciones, te unas a cien mil causas y grupos, y tengas aquello como un erial. Lo adecuado es instalar aquello que te llama la atención, y desinstalar aquello que no usas, o eliminar las causas que ya no pintan nada. No te dediques a arrastrar la historia de tu vida, no tiene ningún sentido y proporciona seguramente acceso a más información de la que deberías dar.

6.- Importante: un perfil es un perfil, una página es una página. Los perfiles son personales, se espera en ellos que añadas a tus amigos y conocidos, no a todo hijo de vecino. Si vas a actuar indiscriminadamente, si se trata de dar difusión a tu blog o a tu empresa, lo suyo es una página, que tiene el funcionamiento adecuado para ello. Un perfil es personal, si es de una empresa, estarás usando una herramienta para lo que no es, y te lo podrán borrar en cualquier momento sin previo aviso.

7.- Mensajes y muro: no pongas en el muro lo que se supone, se parece o puede ser interpretado como un mensaje personal. No tiene sentido, y provoca incomodidad a la persona. Si quieres decirle a alguien lo guapo que es o lo que disfrutaste el día que os visteis, envíale un mensaje, que para eso están. Lo privado es privado, lo público es público, y el sentido común debería imperar en ese tema más de lo que desgraciadamente impera. Un mensaje puede ser ignorado o contestado, mantienen los grados de libertad de quien lo recibe relativamente intactos.

8.- Grupos, grupos, grupos: el “café para todos” no tiene ningún sentido. No vas a tratar igual ni compartir lo mismo con tus amigos de toda la vida, tu familia, tus compañeros de trabajo y una serie de gente de la que te acuerdas de milagro. Agrúpalos, etiquétalos de manera que tengan sentido para ti (ellos no ven la etiqueta que les asignas) y trátalos por separado.

9.- Opciones de privacidad: sí, lo sé… son infinitas y en ocasiones confusas. Pero son lo más importante que manejas en Facebook o en cualquier otra red social, lo que define tu interacción en ella: no dejes las opciones que vienen por defecto, y piensa en las implicaciones de cada una, porque no son necesariamente iguales para todo el mundo. Deberías ser tú, no tu red social, quien estuviese en control de la privacidad. El tiempo que inviertas en ese tema es tiempo bien invertido, aunque te parezca una cruz ir revisando las más de cinco interminables páginas de opciones. Lo contrario es invertir en problemas posteriores.

Estos son los consejos que más han llamado la atención desde cierto punto en Facebook. Algunos bastante obvios, seguro, pero espero que aporten algo.

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